La Barcelona de Gaudí

Hay momentos mientras uno se encuentra en Barcelona que por pequeños instantes nos desconectan de la realidad. Es una ciudad como un factor casi mágico que la cubre de punta a punta.

Este espíritu jovial, casi infantil, que desborda la capital catalana tiene su origen en las numerosas creaciones del icónico arquitecto Antoni Gaudí que decoran y acentúan la identidad de Ciudad Condal.

Inicios

Nacido en 1852 en Tarragona, Gaudí es conocido hoy en día como el padre de la arquitectura modernista española. Su trabajo es responsable de poner a Barcelona en el mapa como una de las ciudades más visitadas en el mundo todos los años, y el gran número de locaciones con edificaciones de Gaudí por toda la ciudad hacen él encontrase con ellas una aventura, casi una búsqueda del tesoro. Reconocido por sus coloridos mosaicos de colores, sus estructuras naturalistas y su particular manera de resolver problemas de diseño.

Los Güell

En 1878 durante la exposición universal de París, Gaudí conoce a su amigo y principal mecenas, Eusebio Güell. Quien financio las principales y más importantes obras del arquitecto, las cuales, hoy en día representan el alma y popularidad turística de Barcelona.

La Sagrada Familia

Hablando ahora de sus obras maestras, en primer lugar, es inevitable mencionar a La Sagrada Familia de Barcelona. Esta gigantesca catedral fue la última obra de Gaudí y represento más de sus últimos 40 años de trabajo. Es incuestionable pensar en Barcelona sin hacer referencia a La Sagrada Familia, no solo por su gigantesco tamaño y único diseño, sino también porque sigue en construcción desde 1882. Si quieres aprender más de este patrimonio de la humanidad según la UNESCO puedes leer más aquí.

 

Barcelona de Gaudí

Pero más allá de la catedral, como mencionamos, la firma de Gaudí está presente en toda la ciudad. Comenzando por el parque Güell, una espectacular zona verde en el corazón de Barcelona decorado con edificaciones surrealistas, fuentes llenas de vida y decenas estatuas de lagartos que decoran los miradores y escaleras con sus brillantes mosaicos de colores.

De igual forma, Se encuentra el palacio Güell, residencia familiar de los Güell y una obra maestra de la arquitectura moderna. Hoy en día, el palacio recibe a cientos de turistas que se adentran en sus alocados pasillos para ver una pequeña parte de la mente más creativa en la arquitectura contemporánea a nivel mundial.

 

Por último, pero no menos importante, se encuentra La Pedrera. Un edificio residencial ubicado en el paseo de Gracia que refleja a Gaudí en su plenitud artística entre 1906 y 1912. Esta imponente estructura funcionaba como residencia de los señores Milán, familia burguesa de la Barcelona de los 1900.

Hoy en día la residencia funciona como museo y viaje guiado para todos los interesados en ver una de las obras más personales de Gaudí, cargada de obras de arte y detalles minuciosos como la exposición de guerreros petrificados en la azotea del edificio que realmente son chimeneas y canales de ventilación.

 

 

Pero, más allá de todo lo que hemos mencionado hasta el momento, también es importante reconocer otras estructuras igual de importantes, pero capaz un poco menos reconocidas que las demás, que también forman parte del legado de Gaudí a Barcelona. Entre estas otras obras se encuentran: La Casa Batlló, Casa Vicens, Casa Calvet y las famosas farolas de la plaza real.

Antoni Gaudí es responsable de hacer Barcelona una ciudad reconocida a nivel mundial. Más allá de su historia como ciudad, igualmente importante, llena de admiración saber que la principal razón que hace de esta ciudad un punto de encuentro de tantas culturas a través del mundo es el arte de un hombre y su legado eterno.

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